Celorrio ultima la construcción de un complejo industrial en Etiopía, un proyecto que va a suponer la mayor inversión realizada por el grupo riojano en su historia y que dará empleo a más de 3.000 personas desde su inicio. Con esta planta, que estará lista previsiblemente en septiembre de 2018, pretende aumentar sustancialmente su capacidad de fabricación de conservas vegetales (espárrago, pimiento del piquillo y alcachofa).

Tras más de siete años de investigación por diferentes países, la compañía encontró un terreno virgen en un valle a 1.400 m de altura, situado en las cercanías de la localidad de Mekelle, que cuenta con un microclima idóneo para sus cultivos y una gran capacidad hídrica. A pesar de que el coste de los productos será ligeramente superior al de otras procedencias como China o Perú, la empresa se decantó por ellos debido a su mayor calidad. Concluida la búsqueda, desarrollará unas 5.000 Ha en un plazo de siete años. 

Pese a la dificultad de llevar a cabo el proyecto, Celorrio se estableció en Etiopía en diciembre de 2014 mediante Valle Verde Foods, empresa que tenía como objetivos principales la plantación y posterior fabricación de productos agrícolas. Desde el comienzo, ha tenido de que sortear todo tipo de obstáculos, ya que en Etiopía no existían empresas locales capaces de perforar pozos para la extracción de agua, los medios de transporte no eran eficaces, no había suficiente estiércol para los cultivos ni fábricas cercanas para la producción de envase auxiliar.

Todos estos problemas fueron solventados tras asumir su filial etíope la perforación de pozos, la compra de maquinaria pesada para la limpieza en el campo, la creación de una empresa de transporte (compuesta por una flota propia de seis tráilers con caja frigorífica y otros tres sin frío), la construcción de una granja de 10 Ha para 5.000 vacas, un proyecto en marcha para garantizarse el suministro de estiércol, y, por último, la edificación de sendas fábricas para envases de hojalata (instalaciones ya finalizadas con capacidad para 500.000 envases diarios) y para tarros de vidrio, planta esta que podría estar operativa en 2020 con una capacidad para 250.000 envases diarios.

Una fábrica de 65.000 m2 y 80.000 t de capacidad

Por lo que respecta a la fábrica proyectada, contará con una superficie construida de 65.000 m2, sobre la que se levantarán tres naves de elaboración de conservas vegetales. El complejo, como detallan desde la empresa, contará con tratamiento de agua por ósmosis, sistemas que permiten un aprovechamiento máximo de las pérdidas de calor y la doble recirculación del agua, peladoras de espárrago de última generación (con tecnología y desarrollo propios), calibradoras automáticas por visión artificial, sistemas de enjaulado y desenjaulado automáticos, cerradoras de alta velocidad, 24 autoclaves automáticas, detectores de vacío, cuatro líneas de rayos X, paletizadores automáticos, hornos eléctricos para el asado del pimiento y peladores de alcachofa.

Con esta planta, que se convertirá en una de las más avanzadas del mundo, busca, además de ganar capacidad de producción, acortar los tiempos de procesamiento al máximo para conseguir un producto de gran calidad. Asimismo, las instalaciones contarán con 20.000 m2 destinados a almacén, con una nave de procesamiento de producto fresco y otra más para congelado.

En lo que se refiere al campo, dispone de 5.000 Ha de terreno, de las cuales plantará unas 4.000 Ha. En la actualidad, se están desarrollando mediante fertirrigación por goteo con riegos localizados de alta frecuencia. Para explotar esas tierras, dispone de seis balsas con capacidad para 160.000 m3, drones de vigilancia para la detección temprana de enfermedades, 10.000 m2 de almacén y 40.000 m2 de invernadero.

Con todo ello, Celorrio pretende alcanzar una capacidad de fabricación de unas 20.000 t en 2018, 40.000 t un año más tarde, y, ya en 2020, alrededor de las 80.000 t. Según datos facilitados por la empresa, las ventas agregadas de Grupo Celorrio ascendieron a 194 M€ en 2016, un 9% más que el año anterior. De esa cifra de negocios, un 20% procede de exportaciones.

El proyecto contempla también objetivos sociales

El ambicioso proyecto quiere, por otro lado, tener un “impacto en la sociedad etíope”. Desde la compañía señalan que actualmente están colaborando con diferentes ONG’s y desarrollando una fundación para lograr en el plazo de diez años tres objetivos sociales. En primer lugar, garantizará el acceso de agua potable a todo el valle donde está instalada su industria, unas 250.000 personas, en cinco años.

La empresa reconoce que es un difícil reto, si bien ya lo ha logrado para un total de 20.000 personas gracias, precisamente, a su empresa de perforación. Además, Celorrio instalará una escuela agraria para niños huérfanos, y, en paralelo, acometerá la construcción de un centro médico dirigido a las menores con problemas de gestación durante el embarazo, que tendrá como principales funciones asesorar y ayudar en la planificación familiar.

 

Fuente: Alimarket

Celorrio boletín

Get our newsletter!

Subscribe to Celorrio boletín feed